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Segunda época. Año XXII. N° 324

Roma, 24 de enero de 2016

Fiesta de la Conversión de San Pablo, apóstol

Toma de hábito de las Servidoras en el mundo

Noviciado “Santa Kateri Tekakwita” de Estados Unidos

1. Jennifer Cid - Maria Mater Christi Sacerdotis
2. Giovanna Julian - Maria Madonna dei Poveri
3. Gabriella Meza - Mary Virgin of Galilee
4. Holly Tate - Mary Guardian of the Child Jesus
5. Anna Roa - Maria Pia Mater
6. Benoshi Irugalbandara - Mary of Divine Love
7. LaVerta Straham - Mary Our Lady of Kibeho
8. Elise Abshire - Mary Glory of Eternal Life
9. Kayla Miller - Mary Mother of the Church
10. Melissa Budz - Mary of Joseph
11. Kristina Wood - Mary Crown of Purity
12. Maribel De Loera - María Puerta de la Misericordia
13. Sarah White - Mary of the Visitation
14. Rachel Wilhelmi - Maria Regina Familiae
15. Cecilia Condey Vallina - Maria Lumen Gentium

Noviciado “Nuestra Señora de Loreto” de Italia

1. Ainhoa Sánchez Larrañaga - María Lirio entre espinas
2. Albana Marku - Maria Dituria e Kryqit (Sabiduria de la Cruz)
3. Ana Maria Martinez Falconer - María Humilde Nazarena
4. Antonella Marullo - Maria Madre della Divina Provvidenza
5. Cosima Peveling - Maria Zuflucht der Sünder (Refugio de los Pecadores)
6. Cristina RiccardiMaria Rifugio dei peccatori
7. Diana Cristina Medina Lira - María de la Redención
8. Federica Calvani - Maria Sede della Sapienza
9. Immaculada Gelabert - Maria Mare de Déu de Misericordia
10. Jessica Gatti - Maria Porta del Cielo
11. Katia Passalacqua - Maria Figlia di Sion
12. Marta Raventos - Maria al peu de la Creu
13. Monia Lanni - Maria Madre del Buon Consiglio
14. Nadia Triole - Maria Notre Dame de la Délivrande
15. Cristina Priolo - Maria Roccia di Costanza

Noviciado “Nuestra Señora de Fátima” de Rusia

1. Anna Vizovskaya - Maria Sviatógo Lica (María de la Santa Faz)
2. Elvira Rodermel - Maria Presviatói Tróitsy (María de la Santísima Trinidad)

Noviciado “Beata Josafata Hordashevska” de Ucrania
1. Mariana Shatruk - María Bohomdana (Don de Dios)
2. Iryna Jaremko - María Taiemnetsia nashoyi Radosti (Misterio de nuestra Alegría)
3. Maria Kyiashko - María Vozdvezhennia Jrestá (Exaltación de la Cruz)
4. Khrystyna Fedes - María Liubovi (de la Caridad)
5. Iryna Ostash - María Maty Slova (Madre del Verbo)
6. Oksana Len - María Maty Mylocerdia (Madre de Misericordia)
7. Iryna Volosetska - María Ahntsia (del Cordero)

Noviciado “Santa Agatha Lin Zhao” de Filipinas

1. Lenie Salcedo - Maria Omnipotentia Suplex
2. Maria Lourdes Sevillano - Mary Daughter of Zion
3. Romelyn Mompero - Mary Mother of the Divine Infant
4. Laila Ada - Mary Mediatrix of all Grace
5. Jememe Crisia Carit - Maria ng Banal na Espiritu Santo
6. Xiaoyu - Maria Xin De Zhi Mu (María Madre de la Fe)
7. Xiao yan - Maria Xiao Ming Zhi Xing (María Estrella de la Mañana)

 

Noviciado “Beata Josafata Hordashevska” de Ucrania - Servidoras
Noviciado “Santa Kateri Tekakwita” de Estados Unidos - Servidoras
Noviciado “Nuestra Señora de Fátima” de Rusia - Servidoras
Noviciado “Nuestra Señora de Loreto” de Italia - Servidoras

Homilía predicada por el R.P. Alberto Barattero, el día 21 de noviembre de 2015, en ocasión del cambio de nombre de las Novicias en Italia

Presentación de la Santísima Virgen María

La conmemoración de la presentación de la Virgen en el templo nos recuerda que un determinado día san Joaquín y santa Ana tomaron a su hija de 3 años y emprendieron el viaje desde Nazaret hasta Jerusalén para ofrecer a su hija a Dios. Llegados al templo la presentaron a los sacerdotes y la dejaron ahí para que sea parte de las doncellas que allí eran consagradas a Dios e instruidas en la piedad.

Un hermoso cuadro que nos deja muchas enseñanzas, pero quería detenerme solamente en una de las enseñanzas que nos deja y que puede ser útil hoy, para ustedes, que están dando este pequeño paso hacia esta gran empresa que es la de consagrarse a Dios. La presentación de la Virgen nos recuerda que Ella desde muy pequeña se consagró a Dios ofreciéndole todo su corazón; nos muestra cómo Ella, ya desde niña, quería vivir sólo para Dios y, por eso, nos enseña cómo debemos hacer para ser verdaderos consagrados a Dios por medio del ofrecimiento total de nuestro corazón.

Podemos decir que la suya, fue una verdadera oblación, fue un verdadero holocausto de su corazón a Dios y por eso, nos enseña lo que debemos hacer para que nuestra consagración religiosa sea un verdadero holocausto de nuestro corazón a Dios.

Me detengo brevemente en dos expresiones del Evangelio que nombran el corazón de la Virgen y que dejan ver, cómo este ofrecimiento de su corazón desde niña fue efectivo a lo largo de su vida: 1) y a ti misma una espada te atravesará el corazón (Lc 2,35); 2) María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón (Lc 2,19).

1. La espada que atravesó el corazón de la Virgen

La espada que atravesó el corazón de la Virgen como sabemos fue la pasión de Nuestro Señor Jesucristo, en ese momento la Virgen inmoló en su corazón lo que Cristo inmolaba en la cruz. Sin embargo, la expresión es mucho más rica en el sentido que expresa plenamente la grandeza con la cual ese corazón amaba a Dios y era de Dios.

Porque por medio de esa espada la Virgen entregaba a Dios, algo que para ella era mucho más grande que su propia vida, ella entregaba la vida de su Hijo y por eso ese acto de entrega expresa mucho más porque muestra la entrega con un corazón indiviso que hizo la Virgen a Dios.

Manifiesta que su virginidad no fue un mero abstenerse de relaciones con un hombre sino que fue una verdadera entrega de su corazón a Dios. Porque la virginidad más perfecta es la que no sólo se abstiene de todo acto que va contra la pureza sino la que sacrifica todos los afectos del corazón para que su corazón pertenezca íntegramente a Dios, esté íntimamente unido a Dios. Por eso la verdadera virginidad es no buscarse a sí mismo sino buscar darse a Dios.

Y es muy interesante una cosa que dice santo Tomás respecto de la castidad distinguiendo una castidad material – la que normalmente llamamos castidad – y una castidad espiritual, porque el alma experimenta cierto placer espiritual por la unión con determinadas cosas que da lugar a una castidad espiritual o fornicación espiritual. La primera cuando se deja de lado también esos placeres para conseguir la unión con Dios, la segunda cuando la persona se recrea en esos placeres.

Y de que esta castidad de corazón se dio de modo perfecto en la Virgen nos hablan las palabras de Lucas: una espada te atravesará el corazón. María no dudo en entregar a Dios la placentera recreación de estar con su Hijo e incluso de ofrecer el sacrificio de ver a su Hijo destrozado antes de morir: “como había estado predicho su corazón fue traspasado por una espada (Lc 2,35): pero ella no desesperó, ni al sentir la profecía ni cuando sucedieron las cosas predichas” (Kierkegaard), porque su corazón era de Dios.

2. María que meditaba y conserva en su corazón

También esta es una hermosa expresión de lo que es tener el corazón sólo para Dios. Porque tener un corazón sólo para Dios no significa solamente – como veíamos en el punto anterior – darle todos nuestros sentimientos o afectos sino que significa más, significa poner todas nuestras potencias orientadas a Dios. Es decir, la Virgen era una persona que tenía un perfecto recogimiento porque tenía una perfecta unificación interior de todas sus potencias en Dios, es más toda su persona estaba puesta en presencia de Dios.

Por eso, es muy interesante la expresión del Evangelio como manifestación de un corazón que estaba totalmente recogido en Dios en una perfecta contemplación de Dios. Porque como decía un cartujo, un verdadero contemplativo no es el que sabe más que los otros sino el que sabe extasiarse donde los demás pasan con indiferencia, porque ve a Dios en todo. Ella veía a Dios en todo lo que sucedía y lo meditaba…, y lo contemplaba…, y lo amaba…, y lo conservaba como un gran tesoro, el tesoro más precioso de su alma.

Manifiesta también un corazón que está en un auténtico silencio interior. Porque el silencio no es un callar por callar, ni siquiera es conseguir un ambiente en el cual no hay ningún ruido: un perfecto silencio material. Sino que el silencio es un callar lo pequeño para escuchar algo más grande, un no escuchar o no preocuparse por los ruidos finitos para poder escuchar sonidos eternos.

Es signo también de un corazón sumamente profundo, un corazón que aprendió lo que es la verdadera apatheia cristiana que no es una técnica para protegerse del sufrimiento sino el puro abandono en el amor eterno en medio de sufrimientos, dolores y paradojas de la vida.

Por último el corazón de la Virgen es un corazón sinceramente religioso que va a Dios por Dios y por eso María guardaba o meditaba o rumiaba en su corazón, es decir, quería ver y comprender mejor la Voluntad de Dios para poder ir más directamente hacia Dios. Buscaba en Dios la respuesta para conformarse mejor a su Voluntad. Por eso también escribía Kierkegaard muy hermosamente: “de una mujer tú aprende lo calmo, el profundo y religioso dolor que escucha la presencia de Dios: de María”.

Conclusión

Hace unos minutos, han recibido un nuevo nombre con el cual quieren significar precisamente ese deseo de ofrecer todo el corazón a Dios como la Virgen, por eso, reciben el nombre María, el nombre de la Virgen. Que Ella las ayude a hacer del corazón de cada una de ustedes un corazón consagrado totalmente a Dios, y acuérdense siempre, cuando las llamen María, que ese nombre significa que quieren ser todas de Dios como la Virgen.